¡¡CÓMO ERA BONITO EL COMUNISMO!!

Me acuerdo cuando era adolescente y frecuentaba las Juventudes comunistas de Chile. ¡Cómo era bonito ser comunista! ¡Luchar por la igualdad! ¡Luchar contra la arrogancia de los ricos! ¡Contra la propiedad extrema de las riquezas del país! ¡Contra la indolencia de los ricos! ¡Contra la desigualdad social y económica! ¡Contra los ricos abusadores de su poder económico! ¡Contra la pobreza de la mayoría! ¡Contra la indiferencia de los gobiernos en solucionar el problema de los más desamparados! ¡Como era bueno pensar que un día tendríamos un gobierno dedicado exclusivamente a resolver los graves problemas de los más débiles! Un gobierno dedicado a mantener la Educación y la Salud en un alto nivel, gratuito y para todos. En una sociedad donde no habría “explotados ni explotadores”. Donde todos seriamos felices. HASTA AQUÍ TODO MUY BIEN. Lo que no era dicho (y prohibido decirlo) es el otro lado del comunismo. El lado oculto, tal cual el lado de la Luna. Me recuerda los bandidos que asaltan y roban gente en Rio de Janeiro y en casa son evangélicos con la Biblia abajo del brazo. Parecen santos. Los comunistas del gobierno comen de lo bueno y lo mejor. Nosotros, el pueblo, no tenemos qué comer. Pasamos hambre con nuestras familias y una maldita libreta que autoriza menos de la mitad de lo que precisamos. En el comunismo no somos todos iguales: eso es una GRAN MENTIRA decir lo contrario. Los comunistas del gobierno no hacen enormes colas para adquirir alimentos insuficientes para una familia para comprar un pollo (antes que acabe). La arrogancia de los comunistas es mayor que la de los ricos. En los países comunistas, ellos tienen de todo y nosotros (los demás) nos chupamos el dedo. La indolencia y la prepotencia de los comunistas son mayor que la de los ricos y, peor, cuando son gobierno. La desigualdad social y económica en el comunismo cambia de color, pero sigue igual en forma absoluta. La mayoría, ahora, transformada en casi la totalidad, seremos pobres, con instrucción y salud, pero POBRES y sin comida (en Cuba un médico gana 15 dólares por mes, eso lo dice todo). La solución del problema de los más débiles es aplicada con una enorme y tiránica dictadura, y no importa que la solución sea errada. Nadie puede protestar. No hay explotados ni explotadores, pero hay OPRIMIDOS y OPRESORES. Donde se feliz es basado en la mentirosa premisa enseñada por ellos: EL COMUNISMO ES EL PARAÍSO y LA DEMOCRACIA ES EL INFIERNO. ¡¡Cómo éramos engañados!! Cuando algunos de nosotros, jóvenes comunistas, les preguntamos si no había algo de errado, nos dijeron que los errados éramos nosotros. Que probablemente habíamos sido contaminados por la CIA de USA (realmente nos decían esas estupideces). Cuando les preguntábamos por el “muro de Berlín”, nos respondían que no preguntásemos leseras. ¿Por qué no había maquinas lavadoras en el comunismo? Lo mismo: que no preguntásemos idiotices. Por qué eran prohibidos los jeans? Nos respondían que en el comunismo la salud y la educación eran gratis y eso bastaba y punto. Cuando llegamos a la edad adulta, algunos jóvenes comunistas siguieron siendo comunistas, otros, como yo, nos rebelamos. Descubrimos las prisiones arbitrarias, los asesinatos, las soluciones estúpidas como retirar (robar) el trigo de Ucrania para mandarlo a Rusia y dejar muriéndose de hambre a los Ucranianos. La prepotencia de ellos (solo ellos tienen la razón) con la arbitrariedad (quien es contra debe quedarse callado). En fin descubrimos el lado tenebroso del comunismo. El Socialismo Democrático ya fue aliado de los comunistas hasta que fueron exterminados por el asesino Lenin por ser contra la suspensión de la Asamblea Constituyente que establecería un Democracia en Rusia. Rusia. Los socialistas democráticos sentimos repulsión por los comunistas por ser falsos, malvados, intrigantes, mentirosos, dictatoriales, enemigos de la libertad, enemigos de la Democracia, de los trabajadores y demagogos no confiables. Conocemos su lado oscuro y hediondo.

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *