LA MURALLA DE LA VERGUENZA

Hacer murallas en las fronteras de un país es un acto desesperado de los incapaces y miedosos de un lado y de los desesperados del otro, generalmente. Los chinos hicieron la Gran Muralla para protegerse de las invasiones. Dicen que poco sirvió mismo con su tremenda extensión. Los invasores precisaron derribar una pequeña parte de ella para entrar. Los miles de kilómetros restantes de nada sirvieron. La Muralla Maginot (Línea Maginot) de Francia, aun repleta de armas defensivas y fortificaciones, de nada sirvió para detener a los nazistas. El Muro de Berlín (la Muralha de concreto extra duro) es un buen ejemplo del fracaso comunista. Los comunistas no conseguían impedir que sus Trabajadores gastasen su dinero en Berlín Occidental donde había abundancia de todo. Hicieron una muralla que impedía el paso de sus habitantes. Esta muralla cubría toda la frontera de Alemania Democrática (que no tenía nada de Democrática, pues era una dictadura horrorosa del comunismo). Miles de alemanes orientales murieron al tentar huir de los comunistas a través de esta muralla. Ahora Donald Trump de USA quiere construir una muralla igual a la que existía en Berlín para impedir a los emigrantes clandestinos de entrar en USA. ¿Por qué clandestinos? Porque solamente los que tienen dinero para pagar abogados y despachantes profesionales pueden conseguir permiso legal. Los permisos gratuitos son ínfimos. ¿Por qué van para USA? Porque las condiciones en sus países son pésimas, malas e inseguras. Esto es debido a que sus gobiernos no asumen en forma seria y responsable la mejoría del bienestar de sus ciudadanos. Los problemas sociales ocupan el último lugar de sus preocupaciones. En lugar de ocuparse en dar educación y salud públicas gratuitas y de la mejor calidad a su pueblo, ocupan el dinero en tonterías. En lugar de incentivar las industrias y el comercio, pierden tiempo con sus tacos de golf. En lugar de mejorar la infraestructura del país, se dedican a acumular riquezas y esconder el dinero en otros países, sin contar que practican la corrupción en forma descarada. Son poco Socialistas y poco Democráticos. No saben lo que significa “justicia social”. Son asquerosos, farsantes individualistas, casi bandidos. Cuando llega la dictadura comunista, huyen donde está su dinero y todo continua bien para ellos. El pueblo es obligado y tener que soportar la dictadura de la tiranía comunista. Muchos dicen que con López Obrador en México las emigraciones van a terminar. Falsa ilusión. El marxista López Obrador solo tiene tiempo para elogiar Cuba y Maduro de Venezuela. Es un oligofrénico mayor que un dinosaurio. Los Trabajadores NO marxistas Socialistas Democráticos defendemos la DEMOCRACIA y tenemos ODIO e ASCO de las DICTADURAS.

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