SALVADOR ALLENDE

Hace exactamente 48 años, en un día 3 de noviembre de 1970 era elegido para Presidente de la República de Chile, Salvador Allende Gossens. Elegido por la minoría del electorado (30%), sim embargo sacó la mayoría de votos de todos los computados. Conforme la ridícula Constitución de Chile de aquella época precisaba la confirmación del Parlamento chileno para asumir el cargo. Antes de eso, el Parlamento lo hizo firmar un acuerdo en que daba garantías de mantener la DEMOCRACIA en el país y otras cosas más, como educación sin proselitismo. Allende firmó y después echó el documento a la “basura” al más puro estilo Hitleriano – Stalinista. El gobierno de Allende fue de tal modo desastroso que fue comprobado que no se puede firmar NADA con los marxistas, pro-marxistas, filo-marxistas, neo-marxistas, tontos útiles del marxismo, etc., en ninguna parte del planeta, por motivo ninguno. Ellos no respetan tratados, pactos, acuerdos, garantías, etc. de NADIE. No se engañen los “tontos útiles” que piensan lo contrario de estas verdades incontestables.  Allende representaba para nosotros de la Izquierda Democrática, del Partido PADENA (Partido Democrático Nacional) y que lo apoyábamos efusivamente (casi histéricamente), la transformación del “capitalismo salvaje” en un “capitalismo más humano, civilizado, con función social, humanista.”. Realizaría las reformas que tanto necesitábamos con ORDEN, PAZ y JUSTICIA SOCIAL. Acompañamos Allende (abandoné la universidad por un año) por todo Chile para exponer su programa de gobierno. Teníamos tantas expectativas con él. Tanta honestidad que no dábamos importancia a que el Partido Comunista estaba también en la UP (Unidade Popular = coalición que apoyaba a Allende) junto con nosotros. No les dábamos bola sin saber que después seríamos usados por ellos. Allende representaba para nosotros, el máximo del ideal de izquierda y justicia social. Era nuestro ídolo máximo. El gobierno de Allende comenzó muy suave. Hasta más suave que lo normal. No se veían los cambios propuestos; pero cosas extrañas aparecían día a día. Vehículos públicos aparecían estacionados en los estacionamientos de Restaurantes de lujo en días feriados lo que era prohibido. La policía de carabineros, cuando los abordaba, ellos mostraban el carnet da la “Presidencia de la Republica”. (Más tarde supimos que eran los GAP) Con transito libre. Nada se podía hacer. Para nosotros, jóvenes universitarios, llenos de corrección y honestidad utópica eso nos parecía extraño, muy extraño y muy errado. Tiempo después Allende firmó un Decreto Leí, que para “favorecer al pueblo”, ordenó que los pollos debían ser vendidos a mitad de precio (menos que el costo). Comimos pollos durante 45 días. Éramos felices!! Eran tan baratos!! Allende era un genio y un líder muy querido. (Nosotros éramos unos “tontos útiles” porque no sabíamos lo que vendría después, no sabíamos las consecuencias de esa estupidez demagógica populista). Después de eso los pollos comenzaron a escasear. Allende entonces expropió las granjas. Tampoco aparecieron los pollos. Los interventores de las granjas dijeron que no tenían ración para alimentar los pollos pues era muy cara. Allende expropió también las fábricas de alimentos para aves. Tuvimos pollos por más 30 días y luego desaparecieron. Las fábricas de alimentos para aves no podían abastecerse de insumos básicos y por eso no había raciones. Los pollos fueron alimentados con pescado. La carne tenía un gusto horrible. Había enorme filas en los aviarios donde “vendían” pollos. Pero estas filas no eran respetadas por los GAP (Guardia personal de Allende). Simplemente ellos no respetaban la cola (fila) y llevaban los pollos por docenas en sus autos oficiales FIAT-1500. Muchas Sras. Inclusive mi mujer y mi madre, se quedaron sin pollo. Cómo se compraba pollo?? Simple: yo iba a la cola del pollo de las 9 da la noche hasta las 2 de la mañana. Luego mi mujer ocupaba mi lugar. El frio de Santiago en invierno era insoportable. En esa época cursava el sexto año de universidad (Ingeniería) me faltaba apenas uno más (el séptimo) para obtener el grado de Ingeniero. Comenzó un trabajo “part time“ en el SERCOTEC (Servicio de Cooperación Técnica) del gobierno de Allende. Mi sueldo de 20 dólares por mes, me parecía una fortuna. Nuestra moneda perdía valor todos los días. Podía hasta comprar cigarros y hasta ir al cine. Ya no tenía beca del gobierno pues había salido de la universidad un año para ayudar a elegir a Allende. Un día fui escogido para trabajar como “interventor” de una fábrica expropiada de ladrillos FACOL. Decian que era por mis buenos reportes de otras fábricas, que hice. Después descubrí que era por causa que pertenecía al PADENA y por no mis méritos personales. El día de mi pose como interventor, pregunté de adonde había salido la carne para el asado conmemorativo ya que era algo demasiado escaso. Me respondieron: “no se preocupe compañero con eso”. Me pareció extraño. En esa actividad pude ser testigo de cosas absurdas que dejarían los cabellos de pie. Los empleados eran 200 pero solo aparecían al trabajo no más de 50. Pregunté. Y los otros?? “Están haciendo lucha callejera contra los momios, compañero.” La respuesta era invariablemente, del mismo tenor. Una vez reuní los empleados y les di una charla sobre aspectos de eficiencia y productividad. Después de la charla vino a mi escritorio una comitiva de la UP de la fábrica y me dijo: “Ud. está en el lugar equivocado compañero, aqui no queremos nada de eso. Ud tiene que seguir las orientaciones del gobierno popular y nada más. O sale“. Me quedé helado! E decepcionado. Los sueldos eran pagados no con las ventas sino que con hojas de dinero enormes que había que cortarlas con tijeras, que venían del gobierno. El dinero que sobraba, el contador se encargaba de hacerlo desaparecer sin mi autorización. Me quejé varias veces hasta que me torné antipático al gobierno y a la CORFO.  Sucedieron más de mil cosas que daría para escribir un libro con ellas. Cuando el PADENA decidió salir del gobierno por considerarlo una locura, sentí un feliz alivio y fui demitido “ipso-facto. Volví a dedicarme a la Universidad. Después cuando vino el golpe militar, sentí felicidad al sospechar que volveríamos a la DEMOCRACIA plena. Gran engaño! Nuevamente fuimos engañados, ahora por Pinochet y su banda de fascistas bandidos que establecieron una dictadura feroz. Salimos del sartén de Allende para entrar en el horno de Pinochet. Hui al Brasil de la Policía Política de Pinochet pues quería matarme por ayudar unos UP para conseguir refugio en las embajadas de países civilizados y escapar de la muerte segura. Los Trabajadores NO marxistas SOCIALISTAS DEMOCRÁTICOS, sabemos que el Imperialismo Marxista pretende nos enjaular a todos en una Dictadura Comunista. Tenemos ODIO y ASCO de las DICTADURAS.

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *