LUIS MARTINS DE SOUZA DANTAS

Este era el nombre del ilustre y amado diplomático Brasileiro fallecido en 1954. Llamado de Souza Dantas, fue embajador de Brasil en Francia durante la guerra. Souza Dantas transfirió la embajada de Brasil, de Paris para Vichi, para evitar la ocupación alemana. Entró en conflicto con los nazistas brasileños que trabajaban en la embajada hasta que consiguió expulsar todos ellos uno a uno. Souza Dantas era un hombre muy sensible al sufrimiento humano y por eso ayudó centenas e centenas de familias de religión judía (israelitas como eran llamados en esa época en forma educada) para emigrar al Brasil e así evitar la internación en campos de concentración nazistas y la muerte, en Europa. A muchos de ellos dio salvoconductos diplomáticos para agilizar los trámites. Salvo millares de personas. Esto fue hecho a pesar que el maldito dictador Getúlio Vargas había prohibido la emigración de judíos para el Brasil. Este imbécil no sabía que el Dios de los judíos es el mismo Dios que el nuestro y el mismo de los Islámicos y que todos somos hijos de Dios, por eso somos “hermanos”. Apenas la forma de seguirlo y adorarlo, es diferente. Dantas inauguró la primera Asamblea General de las Naciones Unidas, donde usó la frase, que debe orientar siempre a todos los seres humanos: “LIBERTAS COMUNNIS HUMANITAT CAUSA” (LIBERTAD, LA CAUSA DE COMUN DE TODA LA HUMANIDAD). Souza Dantas no era fascista ni marxista, muy pelo contrario, amaba la Democracia. Odiaba las dictaduras pero tenía que convivir con ellas, dependía para conservar su vida y defender la de otros. Fue prisionero de los nazistas cuando Brasil rompió con los alemanes. Los Trabajadores NO marxistas (ni fascistas) SOCIALISTAS DEMOCRATICOS sabemos que el Imperialismo Marxista pretende enjaularnos a todos en una dictadura comunista por toda la vida. Tenemos ODIO y ASCO de las dictaduras.

“Todos los días bendigo el nombre de Souza Dantas, a quien probablemente o con certeza absoluta, debo la vida, la de mis hijos, la de mis nietos y de todos los que vendrán después”. (Palabras de un judío emigrado de Europa, escapando de las garras Nazistas por intervención del embajador del Brasil en Francia, Souza Dantas).

El Estado de Israel concedió, post mortem, el título de “Justo entre las naciones”, a Souza Dantas.

Todos los judíos del mundo agradecen Souza Dantas, los brasileños veneran ele y los Demócratas tenemos mucho orgullo de él.

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *